Sol, mar y arena, ¿qué más necesitas para mantener entretenidos a los niños? Bueno, en realidad necesitas bastante más. No queremos fomentar darles tabletas a los peques, algo que además en la playa está lejos de ser ideal. Por eso dejar que tu hijo juegue con unos juguetes bonitos es la forma perfecta de pasar el rato. Con los básicos de playa adecuados, es más fácil de lo que crees. Desde chapotear en las olas hasta jugar en la arena, así puedes convertir cada día de playa en el favorito del verano.
Flota con flotador
Flotador son un auténtico imprescindible para un día junto al mar. Dan diversión al instante y ayudan a que tu hijo se sienta cómodo en el agua. Tanto si flotan en aguas poco profundas como si juegan cerca de la orilla, los flotadores hacen que cada chapuzón sea más emocionante. Con estampados alegres y diseños divertidos, además le dan un toque con estilo a tu día de playa.
Diversión bajo el agua con juguetes de buceo
¿Listos para la acción? Los juguetes de buceo son perfectos para pequeños exploradores con energía. Tíralos al agua poco profunda y deja que tu hijo se sumerja para recogerlos uno a uno. Es una forma divertida de practicar habilidades de natación y ganar confianza, todo mientras se lo pasan en grande.
Diversión con juguetes de playa
Cuando toque descansar del agua, saca el set de té de juego. Un set de té de juguete para la playa convierte cualquier tarde soleada en una encantadora merienda junto al mar. Fomenta el juego imaginativo y les da a los peques un momento de calma entre una sesión de baño y otra. Perfecto para jugar en la arena a hacer de todo, compartir “bocaditos” y disfrutar juntos.
Seguro y listo para el sol
Un día de playa soleado es maravilloso, pero el sol en la costa puede pegar más fuerte de lo que imaginas. Por el reflejo en el agua y la arena, los niños pueden quemarse antes. Por eso la buena protección solar es esencial durante un día largo en la playa. Aplica protector solar con regularidad, mejor cada dos horas y después de bañarse. La ropa de baño UV ofrece protección extra mientras tu hijo juega en el agua, y un sombrero para el sol ayuda a proteger la cara y el cuello. Crear una zona de sombra con una sombrilla de playa o una tienda también es una gran idea, para que los peques puedan descansar un poquito del sol mientras juegan con sus juguetes de playa.
Tómate descansos entre nadar y jugar
Después de tanto chapoteo en las olas, viene bien que los niños hagan una pequeña pausa en la arena. Ir alternando entre nadar, construir castillos de arena y jugar con juguetes de playa ayuda a que el día sea relajado y agradable. Un pequeño descanso para picar algo o un picnic de playa divertido también puede recargarles la energía para la siguiente ronda de juego. Con la mezcla adecuada de actividades, los peques se entretienen durante horas sin aburrirse.






























